
Si sabes usar WhatsApp, sabes usar Sagelix. Y si te atascas, hay una persona al otro lado. Esta es la barrera que frena a más gente, y es más baja de lo que parece.
Sagelix
Sagelix
De todas las razones para no animarse, esta es seguramente la más extendida. Y casi siempre viene con la misma frase: «es que yo con la tecnología, poco».
Vamos a quitarla de en medio.
Lo que de verdad tienes que hacer
Todo el trabajo consiste en hablar. Cuentas lo que sabes en voz alta, como se lo contarías a un compañero.
Eso es el 90% de esto. El otro 10% es leer lo que ha quedado recogido y decir si está bien o si falta algo. Se hace pulsando en dos o tres sitios.
No hay que instalar nada. No hay que configurar nada. No hay ficheros, ni carpetas, ni formatos, ni copias de seguridad. No hay que aprender ningún programa.
Si usas WhatsApp, te sobra
El listón real es ese. Si eres capaz de mandar un audio a tus hijos por WhatsApp, tienes de sobra para usar Sagelix.
Funciona en el móvil, en la tableta y en el ordenador, el que tengas y el que te resulte más cómodo. Se puede hacer desde el móvil, sentado tranquilamente, como si hablaras por teléfono.
Si te equivocas, no rompes nada
Otro miedo habitual: darle a algo y estropearlo.
No se puede. Todo lo que cuentas se va guardando solo, y todo se puede corregir, cambiar o borrar después. Nada se publica hasta que tú dices que sí, así que no hay ningún botón que pueda hacer algo irreversible por accidente.
Si te sales, si se te va el internet, si se te apaga el móvil a mitad: cuando vuelves, está todo donde lo dejaste.
Y hay gente al otro lado
Esto no es una máquina expendedora. Si te atascas, escribes y te contesta una persona.
De hecho, si prefieres empezar con alguien acompañándote la primera vez, se puede hacer así. Quita el susto inicial, y a partir de la segunda vez se hace solo.
El verdadero requisito
No es técnico. Es tener algo que contar y ganas de contarlo.
Eso no se aprende en ningún curso de informática, y tú ya lo tienes.
Pruébalo sin compromiso. Si en diez minutos ves que no es para ti, lo dejas y no ha pasado nada.


